SIMPLIT, productos y servicios fáciles de utilizar

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Instituto de Biomecánica
Jueves, 12 de Mayo de 2011 08:02
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El 42% de las personas mayores creen que los productos no tienen en cuenta sus necesidades ni sus preferencias. Esta es una de las conclusiones del estudio “Hábitos de compra y consumo de las personas mayores” realizado por el Instituto de Biomecánica (IBV) y premiado por la Fundación Edad&Vida en 2006.

De los resultados de este estudio se desprende que existe un amplio margen de mejora en el mercado de los productos y servicios dirigidos a los mayores, un grupo de consumidores heterogéneo que reclama productos con un diseño atractivo en los que conceptos como “confort” o “adecuado a mayores” no se asocien necesariamente a productos con una estética anticuada… pero que al mismo tiempo sean sencillos de utilizar.

Las investigaciones del Instituto de Biomecánica en este campo han detectado los problemas importantes de usabilidad en muchos productos básicos relacionados con la realización de las actividades de la vida diaria, lo que coincide con la percepción de los mayores de que son un grupo olvidado en el diseño de los productos y servicios actuales.

Conscientes de esta realidad, el Instituto de Biomecánica y la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados de España (UDP) crearon el primer certificado que asegura que los productos son fáciles de utilizar por consumidores de todas las edades: SIMPLIT (www.simplit.es).

SIMPLIT pretende motivar a los fabricantes a tener en cuenta a todas las personas en el diseño de sus productos y servicios, empezando por las personas mayores.

Todos los días nos encontramos en situaciones donde nos acordamos de la persona que diseñó el bote que no podemos abrir, el electrodoméstico que no entendemos cómo funciona o la señalética que nos despista en el aparcamiento donde hemos dejado el coche. Esto es más grave si somos personas que no hemos trabajado habitualmente con un ordenador o que tenemos menos fuerza que antes cuando éramos más jóvenes.

Es precisamente al hablar de las nuevas tecnologías cuando se agrava esta problemática. Cada vez más utilizadas por los mayores, en muchas ocasiones las nuevas tecnologías poseen elementos de diseño que impiden obtener el máximo rendimiento porque no tienen un uso fácil e intuitivo, lo que conduce con frecuencia al desuso o a una infrautilización de sus funcionalidades. Los mayores están ampliamente habituados al uso del teléfono móvil y se están incorporando a los nuevos canales de comunicación que les permiten cubrir las necesidades de seguridad y participación ciudadana. Ejemplo de ello es la demanda y presencia creciente de los mayores en los cursos de internet o la familiarización con algunas de las redes sociales online más populares como Facebook.

Si con iniciativas como SIMPLIT las empresas diseñan los productos teniendo en cuenta las necesidades de las personas mayores y la facilidad de su uso, lograremos que con un simple gesto mejoren la calidad de vida de los consumidores de todas las edades.

Una de las sesiones del 2º Foro sobre Innovación, Economía y Calidad de Vida versará sobre "Bienes y servicios centrados en las personas mayores".