Innovación y Calidad de Vida

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Justo Nieto Nieto
Martes, 22 de Junio de 2010 11:39
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Pocas cosas valora más el ser humano que el concepto de calidad de vida. Concepto objetivo pues incorpora todo aquello relacionado con actuaciones y atención a la prevención y cuidado de la salud y, al mismo tiempo, concepto subjetivo pues el bienestar se expresa y valora en relación con el entorno social y afectivo. Siempre ha sido así, por eso el desarrollo de la Sociedad ha consolidado dos características clave: la primera, que el tiempo juega a favor, descaradamente, de aumentar la factura y los recursos que exige tal calidad de vida, tanto de los ciudadanos como de los gobiernos y administraciones, tanto para lo que pueden ser respuestas a actuaciones personalizadas como actuaciones y políticas colectivas y sociales. La segunda característica o constante clave es las cada vez más novedosas, complejas y exigentes formas de desplegar "las herramientas" del bienestar, haciendo válido el principio de innovación que dice que no hay necesidades nuevas sino nuevas maneras de satisfacerlas.

Tal es así lo anterior, que el abaratar el coste social de la calidad de vida y en particular el de la salud, sigue siendo, junto a los tradicionales retos de entender cómo funciona el cuerpo y la mente humana y cómo las disfunciones pueden ser prevenidas y sanadas, prioridades indiscutibles de las Administraciones. Este aspecto de la sabia optimización de los recursos empleados en calidad de vida es, por razones obvias, un tema de capital importancia, no sólo porque el bienestar sería capaz, por si mismo, de "engullir y digerir" todos los recursos que se les quieran asignar, lo cual resulta a todas luces esperpéntico, sino porque una parte importante de esos recursos se consumen en forma de productos, servicios y atenciones y, por tanto, son susceptibles de generar riqueza y oportunidades empresariales.

Estamos hablando, desde el punto de vista económico, de un tema que por su dimensión es fundamental. Sólo el coste del gasto corriente de la Sanidad Pública en una Comunidad Autónoma es casi la mitad del presupuesto.

La Sanidad y la calidad de vida debería ser capaz de retornar a la Sociedad una parte importante de lo que recibe de ésta y debiera retornarlo en forma de generación de riqueza, a través de la oferta de bienes y actividades a las que tendría acceso la Sociedad en general. Es éste, insistimos, un tema lo suficientemente estratégico para merecer una atención política preferente, primero, porque hay que tener "bajo control" el modelo que queremos conseguir, en particular el control de los recursos empleados y las prestaciones ofrecidas. Segundo porque puede activar un sector empresarial de actividades de servicios y de tecnología avanzada que puede generar riqueza y exportación inducidas.

En este contexto, las herramientas de la Innovación se revelan muy importantes, tanto en lo relativo a propuestas de valor de nuevos productos y servicios, en la numerosa gama de posibilidades que ofrece la calidad de vida, tanto en todo lo concerniente a alianzas materializadas éstas en franquicias, clústers específicos, consumos colectivos, empresas mixtas, ámbitos específicos de formación, desarrollo y prospectiva, como en actuaciones segmentadas de la población personalizando y fidelizando a poblaciones específicas.
Se trata, pues, de una oportunidad compleja con una potencialidad de demanda ilimitada, sin precedentes. Nunca hubo un punto de partida de tal know-how. Sólo haría falta un poco de ambición y lucidez.
(Artículo publicado en el Diario Levante - El Mercantil Valenciano el 20 de junio de 2010)