La gastronomía mediterránea y su entorno como vector de innovación

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Javier Portolés Ibáñez
Miércoles, 27 de Octubre de 2010 16:09
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En época de escasas verdades permanece incuestionable el hecho de que entorno, clima y gastronomía hacen que el territorio que bordea el Mediterráneo sea mundialmente asociado con calidad de vida. La dieta mediterránea, especialmente, es un paradigma indiscutible de salud y placer.

Como miembro preferente de este selecto club de regiones afortunadas, la Comunidad Valenciana y su gastronomía, por su diversidad y riqueza, ocupa un lugar destacado (sólo en la provincia de Alicante se cocinan más de 200 arroces distintos y, por la cuenta que me trae, deberé decir que en Castellón mas o menos los mismos).

Pero, además, en los últimos años, diferentes cocineros han conseguido aunar modernidad y tradición en una cocina valenciana creativa e innovadora que la ha transformado en una experiencia gastronómica del más alto nivel y amplio reconocimiento.

Convirtiéndose, de este modo, en un importante activo turístico y en un incipiente motor económico. Impulsado por una corriente imparable hacia la economía de las experiencias como propuesta de valor y diferenciación reconocidos por el consumidor, el acto gastronómico va más allá y se convierte en una experiencia multisensorial.

La dimensión estética y el entorno en que se sirve y disfruta la comida juegan un papel decisivo en ofrecer las claves sensoriales que finalmente conforman esa "experiencia Mediterránea" con la mayor fidelidad. Evidentemente no puede ser lo mismo comerse un arroz a banda en el Grao de Castellón que en un tapas-bar en Nueva York o en una terraza frente al lago Titisee en plena Selva Negra. La experiencia es distinta. Este hecho esconde un gran potencial de innovación por explotar: Ofrecer experiencias gastronómicas multisensoriales integrando la cocina con la gestión del entorno.

Y por si fuera poco, en la Comunidad Valenciana existen los sectores industriales que diseñan y fabrican todo lo necesario para configurar dichos entornos: mobiliario, cerámica, textil.... Y, junto a ellos, un importante colectivo de profesionales de la edición de espacios que incorporan a los criterios de arquitectura e interiorismo su conocimiento de las necesidades específicas de la hostelería en su sentido más amplio.

Una oportunidad para el sector cerámico

En esa dirección camina el sector cerámico desde hace ya unos años desarrollando, en colaboración con los Institutos Tecnológicos, por una parte, cerámicas con estéticas y funciones ampliadas (baldosas inteligentes sensorizadas, ergonómicas, que acumulan luz, generan aromas, se limpian solas o calientan el espacio y el mobiliario...) y, por otra, innovando en el modelo de negocio.

Empresas que empiezan a ofrecer soluciones integrales equipando entornos mediante alianzas con fabricantes de otros productos complementarios (mobiliario, domótica, etc.) junto con profesionales de la prescripción en arquitectura e interiorismo.

Un ejemplo demostrador pudo verse recientemente en el Proyecto Ones de "Terraza Urbana Mediterránea", impulsada por la Federación Empresarial de Hostelería de Valencia, donde convivían, en un ecosistema sostenible y de gran potencia estética, superficies cerámicas, mobiliario, iluminación y textiles al servicio de la mejor solución para la restauración al aire libre.

Alianzas, nuevos modelos de negocio, talento e imaginación para generar valor en torno a la calidad de vida mediterránea. Impulsar con pasión todo el conocimiento y nuestra riqueza empresarial para conjugar, por ejemplo, la nanotecnología que diseña superficies con las sensaciones que provocan emociones... ¿te apuntas?